Adolfo Barrena, responsable federal de Energía, denuncia la “falsa liberalización del mercado eléctrico puesta en marcha por el Gobierno, cuya consecuencia principal ha sido que el precio del servicio haya aumentado un 35% entre enero de 2008 y enero de 2011, mientras el IPC en este mismo periodo creció apenas el 4%”.
Izquierda Unida, a través de su responsable federal de Energía y Medio Ambiente, Adolfo Barrena, denuncia “la sumisión y entrega del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a las multinacionales de la energía”, al tiempo que reitera su exigencia de “unas tarifas verdaderamente sociales para el suministro energético”.
Izquierda Unida se opone a los recortes de las pensiones por parte de quienes “blindan” las suyas
A lo largo de las dos ultimas legislaturas, los grupos parlamentarios mayoritarios, PP y PSOE, sólo han alcanzado un acuerdo, aprobado por unanimidad en las mesas del Congreso y del Senado: la creación de un fondo que permitirá a los parlamentarios obtener la pensión máxima del sistema de la Seguridad Social cuando dejen el escaño, con el único requisito de haber sido miembros de las Cámaras durante al menos siete años (es decir, la duración habitual de dos legislaturas). De esta forma se consigue que las Cortes garanticen que todos los diputados y senadores con siete años de mandato puedan cobrar la pensión máxima: 2.497,91 euros mensuales en 2011. Esta pensión, que los ciudadanos comunes sólo obtienen cotizando 35 años y siempre que los últimos 15 lo hayan hecho por la base máxima, la obtendrán los parlamentarios que no hayan cumplido con este requisito, pues recibirán de las Cortes un suplemento extra que iguale su pensión a la máxima del sistema de la Seguridad Social. Una paga muy alejada de los 347,60 euros de la pensión más baja del sistema.
¡A la huelga general!
Opinión
Cayo Lara Coordinador Federal de IU
Hace apenas un año, cuando los líderes mundiales entonaban el mea culpa por la crisis y hablaban de refundar el capitalismo, casi nadie hubiera creído lo que se nos venía encima. Reducción de salarios, congelación de pensiones, abaratamiento del despido, retraso de la edad de jubilación, debilitamiento de la negociación colectiva, copago de servicios públicos, ataque a los sindicatos… más parece el ajuste económico de los “Chicago Boys” aplicado por Reagan, Thatcher o Pinochet que el propio de un gobierno que se sigue llamando “socialista”. Y es que Zapatero está cumpliendo punto por punto el programa económico de la derecha, en una versión aún más dura que en el resto de la Unión Europea.
Estamos ante todo un cambio civilizatorio, que deja en papel mojado los principios fundacionales del Estado democrático y social. Los derechos sociales y laborales conquistados tras décadas de lucha son ahora anatemizados como “privilegios” de una minoría a extinguir en aras de la “modernización” de la economía; se pretende acabar con la “dualización del mercado de trabajo” igualándonos a todos en precariedad. La propia esencia de la democracia está en cuestión desde el momento en que Zapatero rinde cuentas a Wall Street o al Financial Times antes que al Parlamento, y sigue el dictado de los mercados en lugar del programa electoral en el que confiaron sus votantes.
A pocos días de la Huelga General, prácticamente nadie se atreve a negar ya lo evidente: que la reforma laboral se centra principalmente en facilitar, abaratar y subvencionar el despido (o la “descontratación”, como dicen ahora). Hasta el ministro Corbacho ha tenido que reconocer que la reforma por sí misma no va a crear ni un solo empleo –más bien está sirviendo ya para todo lo contrario–. Como antes el recorte de salarios y la congelación de pensiones, y después el retraso de la jubilación, esta reforma se plantea con la intención de satisfacer a los agentes económicos que han venido especulando con el valor de la deuda española. En la práctica, somos rehenes de aquellos que causaron la crisis: quienes, tras haberse enriquecido con el boom especulativo, fueron rescatados con fondos públicos y ahora imponen decisiones que les favorecen directamente. Por eso ya hay quien sugiere sarcásticamente cambiar el primer artículo de la Constitución, dejando claro que “la soberanía nacional reside… en los mercados internacionales”.
Ante esto los trabajadores y trabajadoras tenemos la necesidad –y la obligación moral– de responder para impedir que les quiten a nuestros hijos los derechos por los que lucharon nuestros padres. Y, en estos momentos, la Huelga General es la única respuesta posible, ya que el Parlamento no representa la voluntad del pueblo sino la disciplina de partido de PP y PSOE, que comparten las recetas económicas del neoliberalismo, unos con descaro y otros con vergüenza, pero ambos férreamente.
Por mucho menos se hicieron las anteriores huelgas generales, y la clase trabajadora de este país fue capaz de parar otras reformas laborales. Si pudimos con el Decretazo de Aznar, hemos de poder con el de Zapatero. Porque “la única lucha que se pierde es la que se abandona”, vamos a darla todos juntos el próximo 29 de septiembre. ¡A la Huelga General!
fuente:cuartopoder.es
IU comienza una campaña de Apoyo a la huelga general de 29-S
La Asamblea Local de IU en Alhaurín de la Torre, tiene previsto comenzar una campaña informativa de cara a movilizar a los ciudadanos ante la huelga convocada por las centrales sindicales para el próxima día 29 de Septiembre, bajo el nombre de “Nos sobran los motivos, el 29-S,yo voy”
A falta de concretar los actos a realizar durante el mes de Septiembre, el partido de izquierda tiene previsto un reparto de folletos informativos, la instalación de mesas en la calle, despliegue de cartelería y la convocatoria de un acto público que contará con la presencia de representantes sindicales y sociales, ademas de la proyección de vídeos informativos en su espacio web.
IU pretende incidir en los motivos que han llevado a los sindicatos a convocar la huelga, sobretodo las políticas antisociales que esta aplicando el gobierno del Sr. Zapatero, y que no se quedan solo en la aprobación de la contra-reforma laboral, que facilitará el despido, afianzará la precariedad y acabará con los convenios colectivos en favor de la negociación individual de la empresa con el trabajador, lo que abaratará los coste salariales en general.
La defensa del sistema público de pensiones, que pretende elevar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, además de incrementar el periodo de de cálculo de la cantidad a cobrar desde los 15 a los 20 últimos años.
Los recortes presupuestarios, sobre todo en la inversión pública, que tendrá un efecto inmediato en la destrucción de empleo, que tan solo en Andalucía, y se estima en la perdida de más de 30000 puestos de trabajo en obra pública esto año 2010.
Los recortes a Jubilados y trabajadores públicos, que atenta contra contra unos de los sectores con menos poder adquisitivo de nuestra sociedad, y donde,como es el caso de los jubilados, un 38% rozan o traspasan el umbral de la pobreza.
La privatización escalada de la sanidad pública con la imposición de un “re-pago” en la prestación de servicios médicos, que ya han sido pagados con las atribuciones de los trabajadores, incluso los que cobran el desempleo, de sus nominas mensuales.
Estas medias están enmarcadas dentro de una política económica vinculada al Tratado de Lisboa, lo que inventaron cuando fracasaron en colocarnos la Constitución Europea,a las políticas neoliberales que nos traído esta crisis, políticas que son compartidas por el PP y practicadas en las Comunidades Autónomas donde gobiernan: más Mercado menos Estado y corrupción frente a transparencia y calidad democrática.
El Partido Popular no es alternativa a las políticas aprobadas por el PSOE, es más de lo mismo: seguir desmantelando el Estado del Bienestar.





